El poder de la mente

Al hablar de la mente debemos tener en cuenta dos aspectos : El cerebro y la mente. 

 

El cerebro es la estructura material, formada por el sistema nervioso. El cerebro es la “máquina” más perfecta y compleja. Está formado por más de 100.000 millones de neuronas; cada una de las cuales posee miles de receptores y transmisores.El cerebro l se encarga de los procesos biológicos y mentales (percibir, procesar, aprender, recordar, etc.)

La mente es considerada como el punto de convergencia de los impulsos y energías de todos los niveles de la personalidad. Es la reguladora de la energía psíquica y rectora de la conducta. El cerebro tiene un poder inmenso pero no toma decisiones por sí mismo. Actúa de acuerdo a la programación mental que tiene la persona, de acuerdo a sus creencias, valores, intereses profundos, metas, ideales, autoestima…y también de acuerdo a sus temores, traumas, complejos…Todos estos contenidos coexisten y luchan por imponerse. Al final el cerebro toma la dirección de los contenidos más poderosos.

Muchas personas podrían llegar a ser genios, pero, debido a una pobre educación, su mente carece de contenidos valiosos sobre los cuales podría trabajar el cerebro, en consecuencia, son potencialmente genios, pero, en la práctica, son ignorantes.

Esta realidad nos da idea de lo importante que es activar constantemente el cerebro a través de la lectura, de la reflexión, del aprendizaje y de la creatividad, porque, al final, el éxito y la felicidad están en la mente y su logro depende de la forma en que adquirimos conocimientos de valor y experiencia.

Al hablar de conocimientos no nos referimos sólo al estudio profesional, sino también, al conocimiento de los valores y de los demás aspectos que constituyen la esencia de la cultura. 

La mente es como un iceberg. Cuando observamos un iceberg sólo vemos una octava parte de su altura. Hay otras siete partes sumergidas en el mar.

De forma similar, los seres humanos sólo tenemos conciencia de una pequeña parte de nuestros contenidos mentales. Desconocemos nuestro verdadero poder mental; sin embargo, sabemos que ahí está, como una riqueza inmensa, como una mina, que podemos explotar.

Así como la parte visible del iceberg se apoya en la parte sumergida, así la parte consciente de las personas se apoya y se alimenta de la parte subconsciente.

Estas programaciones subconscientes constituyen la estructura profunda de nuestra personalidad y son las que determinan nuestras conductas. Esto explica por qué muchas veces queremos hacer algo pero actuamos de una forma muy distinta. Se debe a que nuestro poder consciente es débil ante la dinámica poderosa de la mente subconsciente. 

El cerebro trabaja sin descanso buscando la forma de convertir en realidad los deseos y proyectos de las personas. Cuanto más importantes son los proyectos, cuanto mayor es el interés que tiene la persona en dichos proyectos y cuanto más los activa a través del entrenamiento, más intensamente trabaja el cerebro. El cerebro sólo se moviliza cuando existen razones importantes. Las personas exitosas son creativas y viven centradas habitualmente en sus proyectos.

Cuando pensamos en algo (positivo o negativo) lo alimentamos y tiende a fortalecerse. Cuando pensamos en ello con insistencia, incrementamos su poder. Cuanto más poder adquiere una idea o un sentimiento, se impone con fuerza sobre las demás ideas y sentimientos, hasta llegar a tomar el control de la mente.

El poder de la mente es inmenso. Se cree que apenas utilizamos del 5 al 10% de la capacidad del cerebro, por tanto, el éxito depende del desarrollo y utilización inteligente de los poderes mentales. El cerebro es capaz de producir más de 64 mil pensamientos por minuto. 
Entonces, ¿Por qué la humanidad es tan ignorante? ¿Por qué tenemos tantas dificultades para aprender?

La razón es muy simple: Estamos condicionados por hábitos muy lentos, por esquemas mentales mal organizados y obsoletos, por temores y por falta de ideales y de ambición.

Para que el cerebro produzca ideas y soluciones es necesario activarlo constantemente. Los mejores activadores son la lectura, la reflexión, la meditación, la creatividad, y, sobre todo, tener un proyecto valioso, ilusiones e ideales.

Así como no podemos construir un edificio consistente sin una base sólida y sin materiales de calidad, tampoco podemos desarrollar una mente poderosa sin una buena estructura mental y sin contenidos de calidad. De aquí la importancia de prestar atención al desarrollo personal y de cuidar la calidad de lo que hacemos, porque, al final, tú dependes de la calidad de lo que haces.

Para incrementar el poder de la mente es necesario adquirir conocimientos, convicciones, experiencia, hábitos, interés, estrategias, métodos eficaces, disciplina, concentración, perseverancia, metas y valores. Ser creativo y emprendedor. Trabajar preferentemente en proyectos propio, ser autosuficiente y vivir en actitud de renovación y de superación.

La sociedad es represiva y tiende a controlar de muchas formas la mente de las personas y a impedir que se salgan de los parámetros establecidos, por lo cual, para desarrollar el poder de tu mente necesitas cambiar muchas formas de pensar y de hacer las cosas, y tomar el control de tu vida.

Los pensamientos son decretos que tienden a convertirse en realidad , de aquí la importancia de seleccionar los pensamientos porque ellos modelan la personalidad y determinan el rumbo de la vida. Así como piensas así te sucede; por tanto, piensa bien y se te dará lo mejor. 

De todo lo dicho concluimos que, es necesario tomar conciencia de nuestro poder mental y aprender a controlar el pensamiento, los sentimientos, el lenguaje y las decisiones, porque ellos determinan nuestra forma de sentir, de pensar y de actuar. Somos lo que pensamos, lo que sentimos, lo que hablamos y lo que hacemos, por lo cual, es fundamental seleccionar los contenidos mentales y de ser congruentes.

Al funcionar en positivo adquirimos una súper conciencia que nos ayuda a conocer el verdadero sentido de la vida, de las personas y de las cosas; nos volvemos sabios y tenemos respuestas efectivas para las cosas importantes de la vida.

El ser humano puede lograr casi todo lo que se proponga cuando así lo decide. Si has presenciado los juegos paralímpicos habrás podido impresionarte y emocionarte por las cosas increíbles que logran los participantes. Nadadores sin brazos, arqueros sin brazos ¡Increíble!

“Mi nombre es Matt Stutzman. Soy el arquero sin brazos. Nací sin brazos, pero fui bendecido con unos padres increíbles y con una increíble paciencia también. Ellos me enseñaron hace mucho tiempo que “imposible” es sólo un estado mental. Explica Jean Stutzman refiriéndose a sus padres adoptivos, porque sus padres biológicos decidieron darle en adopción cuando tan sólo tenía 4 meses. 

Es una lección que me ha servido mucho en mi vida y que mi mujer y yo tratamos de transmitir a nuestros hijos. Así se presenta este americano, que hace un par de días fue el mejor de su serie de tiro con arco, por delante de otros 28 lanzadores. Sujeta la flecha con los dedos de los pies y utiliza los dientes para tensar la cuerda. 
Su sueño es convertirse en “el mejor arquero del mundo” Puede parecer imposible, pero, cuando hay voluntad, hay un camino. Yo nací sin brazos, pero no sin voluntad”

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