Ley del amor

El objeto de la vida es el desarrollo y la felicidad a través de la evolución y expansión del amor. La Ley del Amor está impresa en todos los seres humanos como imagen de Dios que somos; por tanto, el amor es una necesidad natural, pero está inhibido, debido a una educación represiva.

La educación represiva y las carencias afectivas generan temor e inseguridad, lo cual hace que las personas vivan a la defensiva. Esta situación inhibe el amor, la expansión y la generosidad y desarrolla el egoísmo.

Muchas personas tienen dificultades para amar porque sienten que corren el riesgo de ser rechazadas o de ser traicionadas. Se resisten a amar y a ser amadas, porque temen quedar atrapadas en una responsabilidad. Para evitar cualquier compromiso de amor que amenace su libertad, eluden la amistad, el matrimonio y cualquier compromiso sexual.

La Ley del Amor enseña que el verdadero amor es libre y no puede ser traicionado ni esclavizado.
El día en que nuestro amor sea libre no tendremos miedo a amar, ni a dejarnos amar, ni a ser traicionados. Pero ocurre que nuestro concepto del amor es muy pobre e interesado. Mientras busquemos llenar nuestra soledad con la presencia del otro y mientras busquemos en el otro la seguridad que nos falta, tendremos temor a amar y a ser traicionados. En este caso amar será un riesgo.

El miedo a amar desaparecerá el día en que el ser humano entienda que el amor es una “calidad” que se incrementa en la medida en que se da y se recibe.

La fórmula: “Te amo porque te necesito”, no funciona. La fórmula que sí funciona es la que dice: “Te necesito porque te amo”

La Ley del Amor exige ser capaz de dar amor y de aceptar el amor de los demás. Según esta ley, no es suficiente con amar, es necesario dejarse amar, dar y recibir. Sólo así se realiza el círculo completo del amor.

El amor preside la creación entera. El amor se expresa de muchas formas. Mientras que el egoísmo significa acaparar para sí, el amor es producir para los demás. Aunque parezca contradictorio, el egoísmo es empobrecedor, mientras que el amor es enriquecedor.

Al producir amor para los demás el primer beneficiado es el que lo produce, pues, a través de esta actitud generosa desarrolla las más altas cualidades de su propio ser. El amor a los demás es la forma más eficaz para evolucionar a niveles superiores. De aquí que, el amor al prójimo sea la mayor virtud y el mayor valor de todos. Pero en esta sociedad materialista son pocos los que perciben o experimentan esta realidad.

Gracias a que el amor preside la existencia los seres humanos recibimos dones y bendiciones a manos llenas, pero pocos tienen conciencia de ello.

Todo lo que somos y tenemos lo debemos a la Ley del Amor que preside y rige la vida.

El amor se expresa de muchas formas y tiene muchos nombres (confianza, respeto, tolerancia, solidaridad, compasión, etc.) y también tiene muchos niveles.

La naturaleza también derrocha amor.
Cuando llega la primavera y los rayos tibios del sol besan las flores, eso es amor.
Cuando llega el verano y el sol intenso madura los frutos, eso es amor.
Cuando llega el otoño y el sol se retira para que descanse la naturaleza, eso es amor.
Amor es cumplir con el destino. A veces está en ayudar y a veces en retirarse, respetando el silencio, la paz y el descanso del cuerpo y del espíritu.

Cuando la flor nace al amanecer, canta la gloria de la naturaleza, eso es amor.
Cuando las nubes riegan la tierra, eso es amor.
Amor es el río que baja cantando.
Amor es la luna y son las estrellas.
Amor es la brisa que juega en el bosque.
Amor es la vida que muere y renace.

Cuando el ruiseñor teje su nido de sueños y esperanzas, eso es amor.
Cuando los enamorados se besan y se abrazan en el cuerpo y en el alma, eso es amor.
Cuando te esfuerzas por conocer los secretos de la vida, eso es amor.
Cuando deseas el éxito y la paz a los demás, eso es amor.
Siempre que pones el corazón en lo que haces, eso es amor.

Amor es la vida y su desarrollo.
Amor es el niño que juega.
Amor es el joven que sueña.
Amor es el hombre que lucha.
Amor es el viejo, testigo de la vida.

El amor es una semilla que habita en el corazón del hombre y en el corazón de la naturaleza y se multiplica y renueva a través de los siglos.

El amor es el camino que conduce al encuentro con uno mismo, con las personas y con Dios.

Desde el punto de vista biológico, el amor es la fuerza que da origen a la vida.

Desde el punto de vista psicológico, el amor es la fuerza que da origen al equilibrio psíquico, a la familia, a la amistad, al desarrollo humano, a la convivencia social y a la felicidad.

Desde el punto de vista religioso, el amor se identifica con la caridad que es el amor espiritual, el amor puro y desinteresado.

El amor es una inteligencia superior, permite ver el valor de las cosas más allá de su apariencia o de su utilidad.

El amor nace de la libertad interna. Para poder amar hay que comenzar por ser digno de sí mismo para luego amarse y poder amar a los demás.

Si en el jardín de tu vida no crecen las flores del amor y del perdón, entonces, tu corazón está muerto. Sin amor, la vida carece de trascendencia y se reduce a una existencia simplemente biológica.

“Puedes hablar todas las lenguas, tener el don de la profecía, dar tus bienes a los pobres… pero si no tienes caridad (amor) de nada sirve”

La ley el Amor preside la vida y gracias a ella existe la familia, existe la amistad, la bondad y la felicidad en la tierra.

“Si quieres sobrevivir necesitas amar”

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