Sé libre

La libertad está en ser racionales en vez de instintivos. En este sentido, sólo el sabio puede ser libre. La libertad no está, por tanto, en hacer lo que quieres sino en conocer la verdad, en amarla y en realizarla.

 

Lo más importante para ser libre es conocer el bien; por eso es tan importante la educación de calidad. Sin embargo, aun conociendo el bien, podemos equivocarnos en la elección, porque dentro de nosotros actúan fuerzas (temor, necesidades y pasiones) que pueden inclinar la balanza del lado negativo. De aquí, el deber que tiene todo ser humano de buscarla verdad con empeño y sinceridad.

 

Nadie puede darnos la libertad. La libertad es una conquista personal; nace de dentro y es fruto del desarrollo.

 

La libertad no está en luchar en contra de nada ni de nadie sino en luchar a favor de…

 

El hombre libre no pierde tiempo en criticar ni en destruir viejas estructuras; utiliza su energía en construir un mundo nuevo, consciente de que los mayores poderes son la verdad, la justicia y el amor. Con frecuencia se impone la barbarie, pero al final, sólo sobreviven la verdad, la justicia y el amor.

 

La libertad consiste en disponer de sí mismo. Lo cual supone: 
• Liberarse de condicionantes externos (dependencias) 
• Reducir al mínimo los condicionantes internos (temores, complejos, necesidades…) 
• Conocer la verdad para decidir con conocimiento de causa.

 

Existen varias libertad

 

Libertad física, psicológica, intelectual, social, económica, moral, espiritual.

 

Las personas desarrolladas necesitan ser libres para realizar sus proyectos. Las personas menos desarrolladas necesitan menos libertad y las personas poco desarrolladas, no saben qué hacer con su libertad, por eso la rehúyen; viven más seguras en la dependencia y en el sometimiento a alguien que “vela por ellas”. Esta es la razón por la cual, las personas y los pueblos ignorantes nunca salen del foso.

 

En la actualidad existe una preocupación creciente por defender las libertades de los demás, especialmente de los más desvalidos, pero este esfuerzo se centra en las libertades externas. Sería mucho más efectivo que se preocuparan por defender la libertad interna y lucharan en contra de las principales formas de alienación, como son, la ignorancia y la pobreza.

 

“Somos verdaderamente libres cuando nos sentimos bien con nosotros y con los demás. Cuando sentimos que nuestro espíritu no puede ser atrapado por nadie, porque somos capaces, creativos, buenos y humildes”

 

Somos libres cuando sentimos que nuestra vida tiene significado, debido a que aportamos al mundo progreso, verdad, justicia, amor, etc. En cierta forma, nos sentimos pequeños dioses, forjadores de un mundo mejor.

 

Sólo los hijos de la libertad pueden ser los padres de la futura libertad.

El hombre libre está obligado a luchar por la libertad de los demás; de lo contrario no tiene sentido su propia liberación.

 

El deber de todo ser humano es trabajar en su propio desarrollo, pues sólo desde su propio desarrollo puede colaborar en el desarrollo y en la libertad de los demás.

 

“Los hombres pueden oprimirnos y hasta pueden destruir nuestro cuerpo, pero nadie puede tocar nuestro espíritu si nosotros no se lo permitimos”

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